Mi viaje personal hacia la creación de Ballet Sporty Club: donde el ballet y el bienestar se encuentran

Soy Yasmina Sancayo, bailarina profesional, fundadora y CEO de Ballet Sporty Club, y mi vida siempre ha estado profundamente conectada con el ballet. He tenido la oportunidad de formarme en los centros más prestigiosos del mundo, como The Royal Ballet, Conservatorio Carmen Amaya, La Scala de Milán y la John Cranko School, y de bailar en el Víctor Ullate Ballet.

Hubo un momento en mi vida en el que todo cambió. Un giro inesperado me arrebató una de las cosas que más amaba: el ballet y la persona que era cuando bailaba.

Siete cirugías. Silla de ruedas, muletas y lo más duro, pero a la vez lo más gratificante, volver a caminar de nuevo.

Fue un proceso doloroso, pero encontré en el ballet y en la fisioterapia a mis mejores aliados.

A través de la conciencia corporal, el poder de visualización y el amor, comencé a recuperar movilidad, fuerza y, lo más importante, un propósito renovado que me devolvió la pasión con la que vivía.

Esa experiencia de superación personal me hizo reflexionar sobre lo mucho que el ballet puede aportar, no solo a nivel físico, sino también a nivel emocional. Después de años trabajando con personas y viendo el impacto positivo que el ballet tenía en sus vidas, decidí crear Ballet Sporty Club, un espacio donde pudiera compartir lo que el ballet me ha enseñado y ayudar a otros a alcanzar su máximo potencial.

Mi viaje personal hacia la creación de Ballet Sporty Club: donde el ballet y el bienestar se encuentran

Soy Yasmina Sancayo, bailarina profesional, fundadora y CEO de Ballet Sporty Club, y mi vida siempre ha estado profundamente conectada con el ballet. He tenido la oportunidad de formarme en los centros más prestigiosos del mundo, como The Royal Ballet, Conservatorio Carmen Amaya, La Scala de Milán y la John Cranko School, y de bailar en el Víctor Ullate Ballet.

Hubo un momento en mi vida en el que todo cambió. Un giro inesperado me arrebató una de las cosas que más amaba: el ballet y la persona que era cuando bailaba.

Siete cirugías. Silla de ruedas, muletas y lo más duro, pero a la vez lo más gratificante, volver a caminar de nuevo.

Fue un proceso doloroso, pero encontré en el ballet y en la fisioterapia a mis mejores aliados.

A través de la conciencia corporal, el poder de visualización y el amor, comencé a recuperar movilidad, fuerza y, lo más importante, un propósito renovado que me devolvió la pasión con la que vivía.

Esa experiencia de superación personal me hizo reflexionar sobre lo mucho que el ballet puede aportar, no solo a nivel físico, sino también a nivel emocional. Después de años trabajando con personas y viendo el impacto positivo que el ballet tenía en sus vidas, decidí crear Ballet Sporty Club, un espacio donde pudiera compartir lo que el ballet me ha enseñado y ayudar a otros a alcanzar su máximo potencial.